Para el cálculo real, es importante que existan existencias en varios niveles dentro de la cadena de suministro. Por lo tanto, un producto fabricado hoy no se compone necesariamente solo de materias primas y componentes adquiridos a los precios actuales.
Mercancía en stock en MAG: los productos terminados en nuestro almacén de Alemania pueden proceder de lotes de producción anteriores.
Existencias en el fabricante: también en el fabricante pueden existir ya productos terminados o semiacabados.
Cobre y materias primas: las materias primas pueden haberse adquirido semanas o meses antes a condiciones anteriores.
Plásticos y aislantes: los plásticos, el PVC y los materiales aislantes también se adquieren, en parte, para mantener existencias.
Conectores y componentes: los contactos, conectores, carcasas y otros componentes pueden proceder aún de existencias ya disponibles.
Material de embalaje: las cajas de cartón, las bolsas, las etiquetas y otros materiales de embalaje también se adquieren, en parte, por adelantado.
Mientras el fabricante siga utilizando, por ejemplo, cobre, plástico, conectores u otros componentes de existencias anteriores, estas condiciones de compra anteriores podrán seguir aplicándose a la fabricación.
Una vez agotadas estas existencias, las materias primas y los componentes necesarios deben adquirirse de nuevo según las condiciones vigentes en ese momento. Esto puede provocar que el precio de fabricación de un lote posterior varíe considerablemente, aunque el producto no haya sufrido cambios técnicos.
Por lo tanto, este efecto no solo afecta a nuestras existencias en Alemania. Las existencias de materias primas y componentes del fabricante también pueden contribuir a que las variaciones de costes no se reflejen en el precio del producto acabado hasta mucho más tarde.